Nos encanta elevarnos con nuestras avionetas, hacer viajes por el cielo de Lleida, sentir la adrenalina que nos recorre el cuerpo de punta a punta, percibir y disfrutar de los nervios de quienes suben por primera vez… pero en la Escola de Vol La Serra no todo es volar.

Como ya sabéis, no sólo somos una escuela, también somos un club de vuelo y como club, actuamos como un punto de reunión y espacio social para todos sus socios y amigos. Nos gusta organizar actividades un tanto diferentes, para reunirnos y disfrutar de un rato juntos. ¡Eso sí, siempre junto a buena comida!

Durante las fechas señaladas, en verano, en navidad o Semana Santa, intentamos encontrarnos todos y hacer un poco de rescoldo, siempre acompañando una buena cena o comida, ¡que esto nunca falla! Los socios del club vienen acompañados de sus parejas, familia o amigos, para disfrutar de una buena calçotada en las instalaciones del club, ¡que son ideales para hacer este tipo de encuentros! Contamos con una barbacoa, una chimenea, mesas, sillas y un buen saco de risas para compartir. ¡Poca broma, que nos acabamos reuniendo unas cuarenta personas!

Os tenemos que confesar que también tenemos una tradición que es sagrada…

Cada primer viernes de mes, organizamos un cena-reunión para todos los socios del club. Os explicamos el por qué: al ser un club de vuelo, tenemos que hacer reuniones periódicas con los socios, para poner sobre la mesa los aspectos más destacados del mes. Al principio, cuando decíamos de hacer una reunión, la gente se escaqueaba y la asistencia era poca (¡pecábamos de novatos!). Cómo ya sabéis, la comida mueve montañas y decidimos… con la excusa de la reunión, una cena! Para hablar de una forma más amena de los temas que se tienen que tratar. El encargado de hacerlo es Albert de Juneda, que hace unos caracoles…. Cómo lo diríamos… ¡BUENÍSIMOS y míticos! (Quién los ha probado sabe de qué hablamos). Acompañados de una buena ensalada y un buena parrillada de carne a la brasa.

Ya lo veis, ¡no nos falta nada! Al final, hacemos que una obligación acabe siendo un encuentro más informal y distendido y así, podemos ir charlando de todos los puntos de la reunión con más comodidad. (Siempre es mejor con la barriga llena, ¿verdad?)

Al fin y al cabo, intentamos encontrar actividades un poco diferentes para los socios. Ir a volar, sí, pero también nos gusta sentarnos alrededor de una mesa, con buena compañía y compartir anécdotas de nuestras salidas y aventuras con nuestros “pájaros con motor”.